Moisés
Los canteros eran artesanos especializados en el trabajo de la piedra natural para la construcción y la decoración, por encargo de ciudadanos acaudalados, comerciantes o instituciones religiosas. Son ellos quienes introducen la escena de Moisés.
Abraham condujo a su pueblo hacia una nueva tierra. El pueblo judío es oprimido por los gobernantes. Moisés recibe el encargo de liberar a su pueblo de la esclavitud. El camino es largo y el pueblo vuelve a caer en la adoración de otros dioses. Entonces, Moisés les muestra cómo vivir según la ley de la Alianza.
El rey David
Los juglares eran músicos y animadores itinerantes o urbanos. Se encargaban de la música y el entretenimiento en todo tipo de ocasiones, desde fiestas populares hasta ceremonias de la corte. Ellos presentan esta escena.
El pueblo judío recibe a un rey de gran envergadura. Derrota al gigante Goliat. Así, se convierte en símbolo del salvador, el Mesías que nacerá de su descendencia. Al regresar de la batalla, David es recibido con una danza de alegría.
Profetas
La escena se introduce por los Carmelitas, pues ellos ven al profeta Elías como su fundador.
A lo largo de la historia surge gente que quiere recordarnos la misión más importante de nuestra vida: estar abierto a la fuerza vivificante de Dios, creador de la paz, para vivir según la voluntad de Dios. A ellos se les llama profetas.
Rorate
Esta escena es representada por el gremio de los sastres. La acción de usar la ‘aguja con el hilo’ como moneda corriente simboliza la interrelación del tiempo y de la eternidad en la llegada de Jesucristo.
El ‘Rorate’ es una oración en la que el hombre pide luz sobre su existencia para dar sentido a la inutilidad aparente de la vida.


